
Constantemente pensamos que los animales son irracionales y que no podemos aprender nada de ellos ¿verdad?
Bueno, después de leer este versículo podías cambiar de opinión. Dios nos está diciendo, a través de Su siervo, que debemos seguir el ejemplo de una hormiga. Sí, más te vale creerlo! Debemos seguir el ejemplo de la hormiga!
¿Alguna vez te has parado a mirar el trabajo de un grupo de hormigas? ¡Ellas trabajan duro! Ellas no descansan. Trabajan juntas en el verano para recoger alimentos de modo que cuando llega el invierno puedan tener suficiente alimento. Ellos no tienen supervisores para supervisar su trabajo y, sin embargo, aún así lo hacen y lo hacen muy bien. ¿Por qué? Debido a su sentido de responsabilidad.
Probablemente estas pensando: ¿dónde está la conexión entre el trabajo de una hormiga y mi vida espiritual? Bueno, considere esto: ¿Cuántos jóvenes están “durmientes” en la fe? Ellos no toman ventaja del tiempo que pasan en la iglesia, escuchando la palabra de Dios, recibiendo las oraciones y ayuda que necesitan para superarse. En otras palabras, a diferencia de la hormiga, ellos no ‘reúnen’ en el verano!
Cuando llega el invierno, (los juicios y tribulaciones), ellos están débiles y por eso se vuelven vulnerables y terminan volviéndose para el mundo. El diablo no tiene misericordia. Al igual que un hombre armado que vendrá cuando menos se lo esperan y tomará el control.
Aprende una lección de las hormigas: trabaja duro para tu salvación todos los días. Aprovecha el tiempo que estás en la iglesia para crecer y fortalecerte para que puedas enfrentar todas las dificultades.

